RECTA TANGENTE
Si la asíntota es un amor imposible la tangente es un contacto fugaz. La recta tangente corta a la curva en un sólo punto, eso sí, con estilo. Foto tourdehood.

PENDIENTES DE LEER
Si te inclinas a leer puedes ordenar en esta estantería lo que te queda pendiente. Foto weburbanist.

(–b, a)
Ya es un chollo que un vector se escriba con dos números (a,b) y que funcionen sumas y productos. Pero es que cambiando orden y signo (–b, a) se tiene un vector perpendicular y todos los múltiplos de éste k(–b, a) son paralelos || entre sí y ortogonales  al original. Foto 37 de asombrosas macros.

VECTOR NORMAL
Para levantar verticalmente una casa nada mejor que apoyarse en un vector perpendicular al plano del solar. Dedicado a @alefsubcero, autor del Blog de Matemáticas, que aportó la foto publicada por Вероника Фролова

BISECTRIZ
Para  partir un ángulo en dos partes iguales, divide y vencerás. Es la bisectriz. Foto Christer Häggqvist.

PUNTO MEDIO
Dice el refrán que en el medio está la virtud. No siempre será así, pero al menos hay un calibre para encontrar exactamente el punto medio entre dos extremos. Existe y se vende en weirdsky.

VECTORES LIBROS
Estos vectores no son libres, porque de unos se pueden sacar los otros, pero se pueden usar libremente para colocar libros. Foto design-magazine.it

EL PRIMER RATÓN
De la geometría analítica a la pantalla del ordenador: las coordenadas de Descartes, dos ruedas giratorias y el trabajo de Douglas Carl Engelbart revolucionaron el mundo, desde aquel otoño del 68 en que su inventor hizo la madre de todas las presentaciones mostrando el ratón y realizando la primera viodeconferencia de la historia. El aparato era el ratón, por su larga cola, y el cursor el bicho, una muestra del dinamismo mental de Mr Engelbart, fallecido el pasado 3 de julio a los 88 años de edad.

PUNTO DE TANGENCIA
Cuando dos curvas se encuentran en un punto, simple contacto, sin cortes, ocurre algo muy especial. Foto Sail-away.

PENDIENTE INFINITO
Si la pendiente es la medida de la inclinación de una recta, la pobre hormiga lo tiene difícil con su pendiente infinito (o casi), una barrera al límite que rompe continuidades y hace de asíntota.
Foto Sreekumar Mahadevan.